Psicoterapia en Chamberí

Cortar el cordón umbilical

¿Es la sobreprotección una forma de maltrato?

La infancia suele imaginarse como una época feliz, libre de preocupaciones y colmada de juegos. Sin embargo, es una etapa difícil.

El niño está descubriendo el mundo, aprendiendo a vivir con normas, enfrentando miedos y construyendo su identidad. Es un período vulnerable y exigente. Es  a través de la relación con los otros significativos que desarrollamos nuestra imaginación; ésta marca nuestra percepción del mundo y también nuestra capacidad para afrontar las dificultades de la vida.

Nuestras primeras figuras de apego nos prestan su mirada y experiencia. Nos acompañan en esta aventura que es la vida.

Nos ayudan a explorar, a descubrir, a relacionarnos, a tolerar la frustración, el abandono, la tristeza, la pérdida, y nos enseñan a ser cada vez más independientes y capaces de vivir su propia vida, con lo que ello implica.

Prestamos a nuestros hijos nuestra experiencia de  vida y les enseñamos a cómo vivir en sociedad, manejando la rabia, la impotencia, a querer, a quererse, a desarrollar habilidades sociales, hacer amigos, defenderse y a disfrutar de lo que la vida nos ofrece; en definitiva, a construirse como individuos.

¿Se lo estamos permitiendo?

¿Qué tiene que ver esto con nosotros y nuestra historia infantil?

El camino de la infancia a la vida adulta implica un gran desafío para los niños y también para los padres. Se ponen en juego nuestros conflictos internos y capacidad emocional. Nuestra propia infancia, nuestros anhelos, nuestros miedos; nuestra capacidad para aceptar los errores y transformarlos en aprendizajes vitales.

 Negarles la posibilidad de explorar la vida con sus alegrías y frustraciones les condena a ser niños eternos.

 A veces, los padres no quieren que pasen por lo que ellos mismos pasaron con dolor, sin tener en cuenta que el dolor, la frustración y nuestras limitaciones nos enseñan lo más importante para la vida. Somos seres limitados, como también lo es la vida.

Entra en juego, también, la deuda de lo los hijos al los padres y la incapacidad de los éstos a una renuncia. Solicitando a los hijos que sacrifiquen su propia vida para no marcharse jamás de su lado, utilizando la culpa con medio de manipulación.

¿Qué efectos puede tener en el futuro la sobreprotección a nuestros hijos?¿Qué tipo van a construir? ¿Qué imagen les devolvemos de sí mismos? ¿Qué les enseñamos acerca de lo que deben esperar de sí mismos, de los demás? ¿Cómo les vamos a ayudar a ser independientes y responsables si no les permitimos crecer?

¿Cómo ayudarte comenzar una  psicoterapia?

  • Conocerte, comprenderte, aprender a regular tus emociones
  • Mejorar la relación que mantienes contigo mismo y con los demás.
  • Manejo de la angustia
  • Explorar tus deseos
  • Aprender a ponerte limites y poner limites a los otros
  • Aceptar tus fallas
  • Mejora de tu autoestima
  • Aumento de la confianza en tu capacidad para afrontar los retos de la vida
  • Comprender y conocer como te vinculas. Lo que esperas de los demás y que sacrificas «a cambio»
  • Manejar mejor las separaciones y las pérdidas
  • Mayor independencia para tomar decisiones.
  • Generar mayor apertura a la vida

 

Durante estos días de vacaciones, encontré un cortometraje de animación estrenado en el año 2020. Una historia que nos invita a meditar acerca de nuestros primeros vínculos y a pensar en cómo un exceso de ¿amor? puede impedirnos entrar a la vida y generar grandes dificultades a la hora de relacionarnos con los otros, con el mundo y  con capacidad de construir nuestra propia vida.

Que nos invite a reflexionar ..

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