¿Qué es?
La dependencia emocional es un patrón de comportamiento caracterizado por una necesidad excesiva de afecto, aprobación y seguridad por parte de los demás.
Esta experiencia de sentirse, como adulto, provoca un gran sufrimiento en quien lo sufre; la necesidad de presencia constante y control de la pareja lleva a relaciones donde el otro tiene el poder de evitar el sufrimiento, solo quedándose en calma cuando el otro esta presente.
Quien la experimenta suele tener dificultades para tomar decisiones sin apoyo externo, teme al abandono y mantiene relaciones marcadas por la inseguridad y el miedo a la pérdida. Sus raíces, con frecuencia, se encuentran en los primeros vínculos de la infancia, aunque también pueden aparecer no cómo un patrón generalizado, si no como respuesta a otras experiencias traumáticas actuales.
El papel de los vínculos tempranos
La calidad de la relación entre el niño y sus cuidadores principales (y entre los cuidadores) influye en la manera en que se construyen los futuros lazos afectivos.
Cuando las respuestas por parte de los cuidadores son inconsistentes, distantes o invasivos, el niño puede crecer con sentimientos de confusión, desconfianza, miedo al rechazo, miedo a ser invadidos por el otro.
Cuando las necesidades de seguridad, afecto y validación no se satisfacen de manera estable, el niño puede internalizar la ideas confusas sobre qué es el amor. Aceptando relaciones desequilibradas, de maltrato psicológico y/o físico.
¿Cómo pueden presentarse estas dependencias?:
- Miedo al abandono real o imaginado
- Dificultad para estar solo/a
- Ansiedad
- Los otros ocupan el pensamiento hasta volverse excesivo
- Control de la pareja: mensajes constantes, necesidad de saber dónde está, con quién, cuando vuelve..
- Renuncia a planes propios para estar siempre presente para los otros
- Tolera lo que no le gusta por evitar tener conversaciones incomodas
- Búsqueda constante de atención y reconocimiento por parte de la pareja y otros significativos.
- Dificultad para poner límites en las relaciones.
- Idealización de la pareja o de figuras significativas.
En otras palabras, la dependencia emocional se convierte en un intento de reparar esa falta de seguridad vivida en los primeros años de vida.
Consecuencias en la vida adulta
Las personas con dependencia emocional suelen mantener relaciones desequilibradas, donde priorizan las necesidades del otro por encima de las propias. Esto puede derivar en baja autoestima, ansiedad, dificultad para la autonomía y, en ocasiones, vínculos de carácter tóxico.
Caminos hacia una relación de interdependencia: Yo-nosotros
Superar la dependencia emocional implica un proceso de autoconocimiento y reconstrucción de la autoestima.
¿Cómo puede ayudarte la psicoterapia?
Psicoterapia a través del vínculo terapéutico que ayuda a descubrir, identificar analizar y resignificar las experiencias tempranas.
Trabajo personal para reconocer y validar las propias emociones.
Construcción de autonomía, aprendiendo a disfrutar de la soledad y tomar decisiones independientes.
Relaciones saludables, donde se practique la reciprocidad y el respeto mutuo.
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